Una dirección humana
Una perspectiva responsable mantiene coherentes el propósito, los límites y la aceptación.
Flaey no exige que una persona haga todo el trabajo. Exige que una persona siga siendo responsable de la dirección del conjunto.
Esa dirección humana mantiene el propósito, corrige desviaciones, fija límites y decide si el resultado sigue sirviendo a la intención original.
En Pagayo, la dirección humana no diseña tablas, API ni componentes. Opera desde una visión global y detecta cuándo la complejidad empieza a servir al sistema en lugar del emprendedor.
El rol se parece más al de un director de orquesta que al de un programador: no tocar cada instrumento, pero seguir siendo responsable de la coherencia de toda la ejecución.